El papa retorna a su Perú de adopción y viaja a la Argentina de Francisco y la secular Uruguay
Es un test para su salud menos de un mes después de ser operado
Fuente: rtve
Por Jordi Barcia, corresponsal de RNE en Roma
06/11/2026
Cuando León XIV recibió el alta del hospital Gemelli el 13 de octubre, salió del centro hospitalario sin cáncer pero también sin un tercio de su pulmón derecho. Aunque León retomó rápidamente su agenda sin muestras de sufrir secuelas, no pocos daban por hecha una cancelación o, como mínimo, con un recorte de su largo y esperado viaje a Latinoamérica. Menos de un mes después, el papa emprende su gira más larga y ambiciosa hasta la fecha, y sin cambiar una coma del programa. Durante 12 días visitará tres países, tomando 14 vuelos —dos de ellos transatlánticos de más de 14 horas de duración— y al regresar a Roma habrá recorrido 31.000 kilómetros.
Ya el mismo día del alta, el cirujano que le extirpó el tumor maligno al papa, Stefano Margaritora, admitió que era un viaje largo, pero fue tajante al decir que “no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar” la gira. Y ha tenido mucho que ver la determinación de León, o, como diría quien, su testarudez, un rasgo bien conocido de Francisco, pero que, en este papa, hasta ahora no había aflorado.
“Si León va a realizar este viaje es, sencillamente, porque quiere”, afirmaba rotundamente en un reciente encuentro con la prensa el arzobispo Paul Gallagher, la figura más cercana a un ministro de Exteriores de la Santa Sede como secretario para las Relaciones con los Estados. “La planificación estaba ya muy avanzada y el papa lo esperaba con ilusión. Desde el punto de vista clínico, todas las recomendaciones médicas son muy positivas, por lo que León considera que puede ir”, añadía Gallagher. La Santa Sede confirmó días antes del inicio de la gira que León viajará a América Latina acompañado del dispositivo médico habitual.
Perú: el regreso a casa
Por “puede ir”, se sobreentiende que “puede ir” a Perú, porque es esta una gira concebida alrededor del retorno del papa a su país de adopción, en el que ha pasado más de veinte años de su vida, al que llegó como misionero y del que se marchó como obispo. Y, en particular, del regreso a Chiclayo, la ciudad peruana a la que estuvo estrechamente vinculado nueve años. Una ciudad que siente tan suya que, en sus primeras palabras como pontífice desde la logia central de la basílica de San Pedro, se refirió a su “querida diócesis de Chiclayo”.
Se esperan grandes emociones en la llegada de León a Chiclayo, el viernes 13 de noviembre. Ese mismo día presidirá una misa multitudinaria, se encontrará con la iglesia local y con universitarios, e irá al distrito de La Victoria para visitar la capilla San Óscar Arnulfo Romero, el lugar de culto dedicado por los fieles al arzobispo salvadoreño conocido como “la voz de los sin voz” por su defensa de la justicia social y los derechos humanos. Romero es venerado en toda América Latina después de ser asesinado en 1980 por un paramilitar de extrema derecha. El obispo Prevost consiguió fondos para reconstruir la capilla de cero y la obra ha acabado justo para la llegada del papa.
En los días sucesivos, el pontífice utilizará Chiclayo como base de operaciones para viajar en helicóptero a Santa Cruz de Succhabamba, en la sierra norte de Perú, un lugar remoto que el obispo Prevost se empeñaba en visitar frecuentemente como parte de su diócesis. También saltará de Chiclayo a Cusco, en los Andes, incluyendo un encuentro con fieles en el parque arqueológico nacional de Saqsaywaman, a 3.700 metros sobre el nivel del mar, una altitud que pondrá a prueba el mermado pulmón del papa. Y volará a Pucallpa, en el Amazonas peruano, donde se encontrará con representantes de los pueblos amazónicos.
Ya de vuelta en Chiclayo, participará en el cierre del año jubilar de Santo Toribio de Mogrovejo, considerado el padre de la Iglesia Católica en Perú. En el siglo XVI, desde su Mayorga natal, cerca de Valladolid, Toribio de Mogrovejo cruzó el Atlántico para ir a predicar el Evangelio a las comunidades indígenas, utilizando el quechua y el aimara. El papa visitará su santuario, situado en Zaña, a una hora de Chiclayo.
Sin olvidar su paso por Lima, con encuentro incluido con la recién elegida presidenta Keiko Fujimori. En su periplo por su pasado peruano, León solo se saltará Chulucanas, su primer destino como misionero, y Trujillo, donde vivió once años ocupando diversos cargos.
Se cierra la herida con Argentina
Si con su regreso a Perú, León XIV salda una deuda con su país de adopción, antes, al viajar a Argentina, el papa cerrará una herida abierta por Francisco, que después de ser nombrado papa jamás regresó a su tierra natal. El domingo 8 de noviembre, casi 40 años después de Juan Pablo II, un papa volverá a pisar Buenos Aires. Dos eventos centrales en su visita, ambos el lunes 9: la misa junto al Monumento de los Españoles y las Vísperas con los obispos argentinos en la catedral Metropolitana de la Santísima Trinidad, que incluirá un breve pero sentido recuerdo al papa argentino.

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