2026/07/31

Cuando católicos y protestantes comparten el mismo altar

La disminución del número de fieles y las dificultades económicas impulsan a cada vez más comunidades católicas y protestantes en Alemania a compartir iglesias y otros espacios religiosos.

Fuente:   DW

Por   Christoph Strack

30/07/2026


El Centro Emaús, en Bad Griesbach, es uno de los pioneros de la cooperación entre comunidades católicas y protestantes, una tendencia que gana terreno en Alemania.

En apariencia, es una de las tantas iglesias construidas en la década de 1950: un edificio sencillo, sin rasgos especialmente llamativos. Pero la iglesia católica de San Pío (St. Pius), en el barrio de Neuostheim, en Mannheim (suroeste de Alemania), es una excepción. En este templo, católicos y protestantes celebran sus servicios religiosos, comparten el mismo espacio y el mismo altar para la Santa Comunión y la Eucaristía.

¿Por qué en Neuostheim? En realidad, todo comenzó a principios de la década de 1970, cuenta la católica Annette Hübner. La mujer de 57 años, que vive en el barrio desde hace más de medio siglo junto a su familia, integra desde hace años el equipo parroquial. Según recuerda, el entonces párroco apostó por la cooperación y, desde 1970, comenzaron a celebrarse oficios ecuménicos. A fines de 2009, la cercana iglesia protestante Santo Tomás sufrió graves daños por una filtración de agua que resultaron irreparables.

 

Iglesia simultánea: "Un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo"

Lo que empezó como una solución provisoria terminó convirtiéndose en una opción permanente y, con el tiempo, en una amistad ecuménica. "Fue surgiendo de manera natural que tenía sentido seguir colaborando, también más allá de los servicios religiosos", explica Hübner.

En la fachada de San Pío, una gran pancarta proclama: "Un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo". Lo que podría parecer una frase teológica de un sermón dominical se vive aquí en la práctica, tanto entre semana como los domingos.

Que católicos y protestantes compartan una iglesia no es algo nuevo en Alemania, el país de la Reforma. Históricamente existen 65 llamadas "iglesias compartidas", templos cuyo uso conjunto fue impuesto por las autoridades civiles poco después de la Reforma y la división de las Iglesias, o en las décadas siguientes. En algunos casos incluso se regulaba quién podía entrar al templo y en qué horarios. Entre los ejemplos más conocidos figuran la catedral de Altenberg, cerca de Colonia, y la catedral protestante de San Pedro (St. Petri), en la ciudad sajona de Bautzen.

Hoy en día, el uso interconfesional de capillas en hospitales o aeropuertos es casi algo habitual. Sin embargo, ahora también empieza a extenderse a parroquias comunes. Ya en el marco del 500.º aniversario de la Reforma, celebrado en 2017, las Iglesias católica y protestante de Renania del Norte-Westfalia abordaron este tema.

"¿Y si nos mudamos todos juntos?" se titula su guía práctica para el uso ecuménico de iglesias y centros parroquiales. A lo largo del documento aparece reiteradamente una referencia a la "creciente reducción del número de edificios". Según datos oficiales de las Iglesias correspondientes a 2025, en Alemania había unas 24.500 iglesias católicas y 21.100 protestantes, desde pequeñas capillas hasta grandes catedrales. Cada año, decenas de templos dejan de utilizarse, son demolidos o reciben otros usos.

 

Hubo un tiempo en que entrar a una iglesia protestante era "un pecado"

Existen otros ejemplos de nuevos espacios religiosos compartidos, tanto en el oeste como en el este de Alemania. En Schildow, al norte de Berlín, está previsto que en el futuro solo permanezca en uso una iglesia, la protestante, de mayores dimensiones. La Oficina de Prensa de la arquidiócesis de Berlín define la iniciativa como "un proyecto ecuménico ejemplar". En su presentación, también recuerda el cambio de los tiempos: "Pese a que hoy el ecumenismo se vive con total naturalidad", los católicos que participan "también recuerdan épocas en las que visitar una iglesia protestante era considerado un pecado".

Más al este del país, en el barrio de Laubegast, en Dresde, la comunidad católica Sagrada Familia celebra cada sábado por la noche sus servicios religiosos en las instalaciones de una iglesia evangélica libre.

Actualmente, la Conferencia Episcopal Alemana también trabaja sobre este tema y prepara un documento de orientación. El debate gira igualmente en torno a la disminución del número de fieles, los edificios religiosos que ya no se necesitan, las dificultades financieras y la posibilidad de compartir los templos.

 

Dos altares se convirtieron en uno solo

Sin embargo, San Pío, en Mannheim, es diferente. No se trata simplemente de una solución nacida de la necesidad. Aquí las comunidades han decidido recorrer juntas un camino común. Entre 2020 y 2022, el templo fue renovado y remodelado. El lugar donde antes se encontraba el altar alberga hoy la pila bautismal, convertida en el símbolo central compartido por ambas Iglesias. Y en la nave se instaló un nuevo altar, de tonos rojos y grises.

"El rojo corresponde a la piedra arenisca del altar de la Iglesia protestante, y el gris al travertino, la roca del altar de la Iglesia católica", explica Hübner. Ambas piedras fueron trituradas y fundidas para crear un nuevo altar.

(md/cp)

 

 

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