2026/07/31

Insausti mantiene ante KAS la prohibición de las cenas y defiende «procesos reales de inclusión»

El alcalde de Donostia explica los motivos de su decisión a representantes de Kaleko Afari Solidarioak, que le instan a activar cuanto antes medidas alternativas

Protesta de voluntarios de KAS el martes en Donostia por la prohibición de las cenas solidarias. (I. Montero)

Fuente:   El Diario Vasco

Por   Miguel Villameriel

31/07/2026

 

Nadie esperaba que de la reunión de ayer entre el alcalde de Donostia y el colectivo Kaleko Afari Solidarioak (KAS) saliera una rectificación del Ayuntamiento sobre su decisión de prohibir las 'cenas solidarias' que se repartían hasta principios de esta semana en tres puntos de San Sebastián, por lo que la primera toma de contacto entre Jon Insausti y KAS solo sirvió para que ambas partes se trasladaran a la cara sus argumentos. El regidor donostiarra se mantuvo firme en su decisión de eliminar las cenas a personas sin techo de la plaza Constitución, la plaza Gipuzkoa y la zona de Anoeta. Los representantes de Kaleko Afari Solidarioak que acudieron al ayuntamiento, por su parte, trasladaron su decepción y enfado, e instaron al alcalde a poner en marcha cuanto antes medidas alternativas para paliar las 300 cenas diarias que se han dejado de repartir. Dudaron, además, de que el anuncio del consistorio de que ampliará en 100 comidas más los bonos del programa Otorduak pueda materializarse este mismo agosto.

En declaraciones a este periódico, Insausti aseguró que «el encuentro se ha celebrado en un ambiente cordial y de respeto en el que ha quedado patente la buena voluntad de todas las partes para hacer frente al gran reto global que supone el sinhogarismo, fenómeno que trasciende a Donostia y que exige corresponsabilidad interinstitucional y equilibrio territorial». No obstante, añadió que «hay iniciativas sociales que, desde la mejor voluntad, no consiguen el objetivo común de ayudar a personas a integrarse en la ciudad, ya que no existe un marco organizativo, ni una estructura estable de coordinación con el sistema público, y, sin planificación compartida, evaluación e itinerarios individualizados, poco o nada se consigue para emprender un proyecto de vida».

A juicio del alcalde donostiarra, «cuando una necesidad adquiere carácter estructural, la respuesta debe orientarse a la búsqueda de soluciones integrales y de procesos reales de inclusión. Todo ello exige profesionales especializados, coordinación institucional y corresponsabilidad pública organizada y estable». Por tanto, «afrontar estas situaciones de exclusión social no puede descansar exclusivamente sobre la iniciativa voluntaria».

En esa línea, el alcalde se comprometió con KAS a «disponer de más recursos económicos municipales para llegar a dar de comer a 416 personas, siempre que estén identificadas en el sistema de Servicios Sociales de la ciudad, con un compromiso de trabajo en el proceso personalizado de inclusión, con el fin de desarrollar su proyecto de vida en la ciudad. Donostia se compromete a acompañar a todas estas personas para que asuman unos derechos y unas obligaciones que cumplir». Enfatizó que «reconocer el valor de la solidaridad no significa renunciar a ordenar la respuesta pública desde la Administración».

Insausti trasladó a los representantes de KAS que «el abordaje de la exclusión social no puede abordarse sin planificación, al margen de marcos organizativos ni estructuras estables de coordinación con el sistema público». También consideró que «la seguridad no puede tener una visión sólo desde el ámbito policial, pero tampoco puede ser ignorada, tiene que tener una visión de convivencia».

 

Decepción

Por su parte, los representantes de KAS que participaron en el encuentro, que se prolongó durante cerca de dos horas, se mostraron decepcionados al salir de la reunión ante la decisión del Ayuntamiento de mantener la prohibición de las cenas solidarias. Reiteraron que la medida anunciada por el alcalde de ampliar los bonos de comida es «insuficiente» para suplir las cerca de 300 cenas diarias que repartían en la calle hasta principios de esta semana, aunque, como mal menor, confiaron en que Insausti cumpla su palabra y ponga en marcha en agosto la ampliación de los bonos de comida, que se elevarían de 316 a 416 comidas diarias para las personas necesitadas. Eso sí, el programa Otorduak requiere que las personas beneficiarias estén empadronadas en la ciudad.

KAS citó a los voluntarios que integran este colectivo a un encuentro ayer por la tarde y, a partir de ahora, deben valorar la nueva situación y decidir qué camino van a tomar.

 

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